Historia de La Empresa


Fundada en 1968 por el ingeniero Pedro Barreto, hombre visionario y de elevada capacidad técnica, inicia su actividad con la construcción de un edificio de 11 pisos para habitación en el centro de la ciudad de Setúbal.

En 1970, sacando partido de la experiencia de sus técnicos fundadores en el área de las obras portuarias, inicia su actividad en el ámbito de las obras marítimas. Desde entonces, Etermar ha participado en las más exigentes obras marítimas realizadas en Portugal.

História

En 1985 lleva a cabo una acción pionera en Portugal, la divulgación y construcción de los primeros emisarios submarinos: Carvoeiro (1989), Baleeira (1989), Sagres (1990), Espinho (1992). Paralelamente, ejecuta el proyecto y construcción de los primeros arrecifes artificiales de Portugal en la costa del Algarve (1990).

A partir de 1997, ejecuta diversos proyectos en el área de la hidráulica agrícola. En este nuevo sector de los regadíos agrícolas desarrolla y ejecuta proyectos innovadores en Trás-os-Montes y en el Alqueva, donde destacan las redes de riego, embalses de relleno por zonas, los canales trapezoidales y los túneles hidráulicos.

A finales de los años 90 inicia una nueva actividad en el área del transporte por cable, con la construcción de los primeros teleféricos en la Isla de Madeira: Teleférico de Rocha do Navio (1998) y Teleférico de Funchal (2000).

Un modelo de gestión sólido, la competencia de sus plantillas técnicas, asociados a un conjunto de equipos marítimos propios, permitió en 2006 la internacionalización de la empresa.

En 2006 gana sus primeros concursos internacionales, entre los cuales destacan los Emisarios submarinos de Tánger y Tetuán en Marruecos y la construcción del primer muelle en Guinea Ecuatorial. Continuando con el Puerto de Oran y las Tomas de Agua para la desalinizadora de Fouka en Argelia.

En el año 2008 la facturación de Etermar en el mercado externo ya había superado la del mercado nacional.

En 2010 destaca el aumento del capital social de 15 a 25 millones de euros por incorporación de reservas, permitiendo a la empresa mejorar sus índices financieros y competitividad en el mercado internacional.

El éxito alcanzado en los proyectos realizados en países y culturas tan diferentes como es el caso de Argelia, Brasil, Cabo Verde, Guinea Ecuatorial, Malta, Marruecos, República Dominicana o Túnez, son la demostración de que la apuesta por la formación de los trabajadores, la adaptación de la gestión de los diferentes sectores a nuevas exigencias, y la inversión en medios de un modo muy riguroso adecuándolo a las nuevas necesidades, han sido sin duda factores clave para que Etermar sea hoy una empresa internacional con reconocido prestigio.